Automotivación en el trabajo o la habilidad para influir en tu propio estado de ánimo

Crecimiento personal, Desarrollo Profesional, Empresas

Muchas veces, sobre todo en el entorno laboral, pensamos que la motivación nos tiene que llegar de fuera y que solo cuando nos suben el sueldo, nos promocionan o nos felicita nuestro jefe por nuestra buena labor en un proyecto la conseguimos. Y no seré yo quien niegue que todo eso nos motiva, aunque sí me atrevo a decir que ese tipo de motivación es temporal y muchas veces efímera, ya que lo importante es conseguir “automotivarse” cada día. Por eso, anota: automotivación en el trabajo o la habilidad para influir en tu propio estado de ánimo.

La automotivación es una de las competencias de la Inteligencia Emocional. Consiste en encontrar tus razones para levantarte cada día porque sabes que lo que haces es necesario para conseguir tus objetivos, aunque no siempre te resulte fácil o divertido. Automotivación es tener clara tu meta e ir a por ella, desviándote lo menos posible del camino y, aunque ocurra, sepas rectificar sin venirte abajo.

En definitiva, la automotivación es el motor que solo nosotros ponemos en marcha para lograr lo que nos propongamos.

Si estamos motivados, seremos más productivos, porque sabemos hacia dónde vamos y más resilientes, porque a pesar de las caídas, tendremos fuerza para levantarnos y para ponernos nuevamente en marcha. Así podremos hacer los cambios necesarios tras haber aprendido de las dificultades, sin instalarnos en el enfado, o peor aún, en el victimismo y secuestrar así nuestros recursos que nos provoca vivir colgados del cuello de los demás robando su energía.

Aunque ¿cómo conseguir motivarnos? Te damos unas cuantas pistas

  1. Trabaja tu autoconocimiento, así sabrás hasta dónde puedes llegar y qué retos puedes asumir. Si hay un gran desequilibrio entre lo que haces (funciones/tareas) y lo que crees que puedes hacer (habilidades) acabarás aburriéndote o frustrándote. Busca o pide retos que te motiven, que te exijan un nivel de esfuerzo que te haga crecer personal y profesionalmente sin frustrarte porque te sobrepasen. El autoconocimiento es la primera habilidad de la Inteligencia Emocional.
  2. Una vez que te conozcas y sepas hasta dónde puedes llegar, serás capaz de dar sentido a tu trabajo. Muchas veces pensamos que nuestro trabajo consiste en realizar tareas sin sentido, y así es difícil que te encuentres motivado, sin embargo si conoces lo que aportas a la misión de tu empresa, la cosa cambiará, ya que le habrás dado sentido a esas tareas que muchas veces encontrabas “inconexas”. Piensa que todo está unido y lo que tú haces es un eslabón en una gran cadena de valor.
  3. Y una vez que has encontrado el sentido, entenderás mejor los objetivos que se te han marcado. Incluso si no te los han comunicado, que muchas veces pasa, ya podrás marcarlos tú mismo, eso sí, no te vengas arriba. Piensa en objetivos realistas y alcanzables, de lo contrario solo encontrarás frustración…

Así que ahora que ya sabes cómo automotivarte en tu trabajo: ¿qué vas a hacer? Porque si todo se queda en buenas intenciones sin llevar a cabo ninguna acción acabarás, como a muchas personas les ocurre, instalado en el victimismo. Haz un plan de acción y ponte fechas, no seas como ese yogur que tanto te gusta y reservas en el fondo de tu nevera y cuando lo quieres comer… ha caducado.

 

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Fotografía principal: Alexas Fotos en Pexels
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